En un posteo en Truth Social Trump dijo que “este petróleo se venderá a precio de mercado, y ese dinero será controlado por mí, como presidente de los Estados Unidos de América, para garantizar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y los Estados Unidos”.
La Casa Blanca busca acelerar la llegada de capitales al sector energético venezolano y ya inició contactos con ejecutivos de grandes petroleras para reconstruir una industria golpeada por décadas de desinversión y aumentar la producción en el corto plazo.
Estados Unidos estima que harían falta unos US$ 10.000 millones anuales durante una década para recuperar el sector, mientras compañías como Chevron, Exxon y ConocoPhillips evalúan el escenario político y jurídico antes de avanzar.











