En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe cívico-militar que dio inicio a una de las etapas más oscuras de la historia argentina, la Agrupación Azul Grana de trabajadores municipales de General Pueyrredón, se pronuncia una vez más a favor de la Memoria, la Verdad y la Justicia. A través de un comunicado acercado a Cazador de Noticias, la agrupación reafirma su compromiso con la lucha por la justicia, visibilizando el rol fundamental de los trabajadores municipales en la resistencia y la defensa de los derechos humanos durante la dictadura.
“A 50 años, seguimos”, expresa el comunicado, en referencia a la continuidad de la causa que sigue viva a pesar del paso del tiempo. “La fecha no solo recuerda el horror de la represión, sino también la valentía de quienes no callaron, de aquellos que lucharon por la democracia y la justicia, aunque el costo haya sido su secuestro, tortura, desaparición o exilio”, sostiene el texto.
La agrupación recuerda con dolor y firmeza a las compañeras y compañeros municipales que fueron secuestrados, torturados y desaparecidos en los años más oscuros del país. “Entre las víctimas de ese periodo también hubo trabajadores municipales, militantes que, como tantos otros, se encontraron en la mira de la dictadura por su lucha por un país más justo, por sus ideas y por su acción en defensa de los derechos de todos los trabajadores.”
A lo largo del comunicado, se destaca la necesidad de que los responsables de los crímenes cometidos en la dictadura respondan ante la justicia. La Agrupación Azul Grana denuncia la persistencia de las expresiones de indiferencia y las frases despectivas que continúan minimizando la magnitud del genocidio. “´Algo habrán hecho´, ´Ya pasó´, son frases que intentan silenciar una historia que no debe ser olvidada, ni perdonada. No podemos permitir que la memoria de nuestros compañeros y compañeras se desvanezca en el olvido, ni que los responsables de esos crímenes sigan impunes”, señalan.
La Agrupación también subraya que la memoria histórica es una herramienta fundamental para que las nuevas generaciones comprendan los horrores de ese período y no repitan los mismos errores. “Las futuras generaciones tienen el derecho y el deber de conocer la verdad, de escuchar a los sobrevivientes y de luchar, como lo hicimos nosotros, por la justicia y la reparación de las víctimas del terrorismo de Estado”, concluye el comunicado.










