Los residentes del barrio Constitución, ubicado a pocos metros del mar, se han movilizado en contra de la construcción de un nuevo edificio en el lote de Mugaburu 4330, una propiedad de 10 por 23 metros recientemente demolida. El proyecto, que prevé la construcción de una torre de ocho pisos sin cocheras, ha generado una fuerte preocupación entre los vecinos, quienes temen que la obra altere significativamente la calidad de vida en la zona.
Los residentes, tradicionalmente acostumbrados a un barrio tranquilo compuesto principalmente por viviendas unifamiliares, alertan sobre los posibles efectos negativos de la construcción. En diálogo con Cazador deNoticias, Heraldo García, presidente de la sociedad de fomento del barrio Constitución, expresó: “Se habla de un edificio de 8 pisos sin cocheras. Eso significa que todos los autos de quienes vivan ahí estarán estacionados en la calle. Hoy ya tenemos problemas para circular o estacionar”.
Además, los problemas relacionados con los servicios básicos ya existentes en la zona preocupan aún más a los habitantes del barrio. García agregó: “Las cloacas son un déficit: en verano, cuando llegan los turistas, se tapan. El agua tiene poca presión, no se llenan los tanques, no se puede lavar la ropa ni regar el parque. Y también hay déficit de gas. Sumado a eso, con todos los edificios eléctricos que se están haciendo, vamos a tener cortes de luz”. Estos problemas, aseguró, se verían agudizados si el proyecto sigue adelante sin tener en cuenta la capacidad de los servicios.
Uno de los puntos más sensibles del reclamo tiene que ver con la posible pérdida de la privacidad de los hogares vecinos. Los residentes temen que el cono de sombra generado por la altura del edificio afecte gravemente la intimidad de los patios y jardines, espacios que son una parte fundamental de la identidad del barrio. “Vamos a perder la intimidad de nuestros patios y jardines. Pedimos una rezonificación del barrio para conservar su identidad de barrio jardín, con sus calles en zigzag, algo que todos los que nos visitan destacan y admiran”, manifestó García.
El presidente de la sociedad de fomento también denunció la falta de respuesta por parte de las autoridades municipales ante los reclamos de la comunidad. “Algunas cuestiones tienen celeridad, por ejemplo la aprobación de construcción de edificios por excepción y la apelación de recursos de vecinos por parte del intendente asociado a las empresas constructoras. Sin embargo, desde mediados del año pasado venimos haciendo reclamos en Obras Privadas por esta construcción, que suponemos que va a ser un edificio de propiedad horizontal, y nos dicen que no hay inspectores en la zona”, expresó García, visibilizando la frustración de los vecinos ante la falta de acción frente a sus inquietudes.
Hasta el momento, la información sobre el proyecto es limitada. El único dato conocido es que el cartel colocado en la propiedad hace referencia a la demolición, pero no proporciona detalles sobre la construcción del edificio ni sobre quién está detrás de la obra. Según los vecinos, un expediente relacionado con el proyecto ha sido ingresado en el Municipio, pero la falta de transparencia ha generado más incertidumbre y desconfianza.










