Las llamas, que se habrían originado en una vivienda, en la intersección de las calles Los Mirlos y Los Zorzales a causa de un cortocircuito en el área del lavadero, se propagaron rápidamente, dejando la vivienda en ruinas y generando momentos de angustia entre los vecinos de la zona.
Según testimonios, cinco personas se encontraban dentro de la propiedad cuando comenzó el incendio, pero afortunadamente lograron salir a tiempo, sin sufrir daños ni heridas. "Salieron bien, ni quemados ni heridos", comentó un testigo presente en el lugar.
A pesar de la rapidez con la que el fuego se expandió, la respuesta de los bomberos fue demorada y complicada por fallas técnicas. Los equipos de emergencia, compuestos por Bomberos de Camet y Bomberos Caisamar, se enfrentaron a varios inconvenientes, como problemas con la bomba de agua de la primera unidad, y la rotura de la manguera en una segunda dotación. "Hace una hora que estamos esperando bomberos", lamentó un vecino, visiblemente preocupado por los retrasos en la llegada del auxilio.
Mientras tanto, el fuego continuaba avanzando sin control, con explosiones y ruidos inquietantes provenientes del interior de la vivienda. Finalmente, las llamas provocaron la destrucción total de la casa, dejando a la familia afectada sin su hogar.
Este trágico incidente ha generado una creciente preocupación entre los residentes del barrio, quienes cuestionan la efectividad de los protocolos de emergencia y la condición del equipamiento de los bomberos.










