Durante el tradicional Tedeum en la Catedral, el obispo de Mar del Plata, Monseñor Ernesto Giobando, lanzó duras críticas hacia la gestión política y la crisis socioeconómica actual.
Ante la presencia del intendente Agustín Neme y autoridades civiles y militares, el prelado advirtió firmemente que "la Patria no está al servicio de los gobiernos", recordando que son los funcionarios quienes deben servir a los ciudadanos.
En su homilía, Giobando evidenció la profunda brecha entre las "altas esferas de decisión" y la realidad del "ciudadano de a pie".
Asimismo, denunció con dureza la situación de los jubilados, cuyas condiciones calificó de "miserables y humillantes", y alertó sobre el avance del resentimiento y la fractura social en el país.
El obispo cuestionó con firmeza "la cultura del descarte" y advirtió sobre el peligro de caer en una anarquía.
Finalmente, Giobando señaló al narcotráfico como la nueva tiranía del siglo XXI y llamó a erradicar las adicciones que azotan a la juventud, exigiendo un compromiso real para frenar la indiferencia social.











