En diálogo con Cazador de Noticias, el dirigente del Partido Socialista Auténtico de Mar del Plata-Batán en Unidad Socialista, Pablo Aceto, lanzó una dura advertencia sobre la realidad estructural de la Argentina. Para el referente político, el país atraviesa una profunda crisis de soberanía que hunde sus raíces en las decisiones geopolíticas adoptadas a finales del siglo pasado.
"Desde que se abandonó el Plan Siderúrgico Nacional de Manuel Savio en la década del 90, la Argentina se transformó en un productor de acero de manera marginal y dependiente de insumos extranjeros", señaló Aceto, vinculando de manera directa el fin de la industria pesada nacional con los compromisos internacionales asumidos tras la guerra de Malvinas.
El acero como doctrina de defensa y los Acuerdos de Madrid
De acuerdo con el dirigente socialista, el desguace del aparato industrial no respondió a una simple lógica de mercado, sino a imposiciones externas. “El acero está fuertemente involucrado con las políticas de defensa. El plan siderúrgico no era solamente un commodity o un acuerdo comercial, sino que era el tronco de la doctrina de defensa nacional, que por exigencia de las potencias triunfantes en Malvinas, la Argentina fue abandonando al igual que otras industrias”, explicó.
En ese sentido, apuntó contra los tratados firmados entre 1989 y 1990: “La vinculación de los Acuerdos de Madrid con la primarización de la economía argentina es parte de lo que fue básicamente un acuerdo basado en la derrota, donde la Argentina asume una actitud sumisa. Si bien no hay banderas británicas flameando en nuestras plazas, se adoptó una actitud de sumisión en cumplimiento de esos acuerdos”.
Para Aceto, denunciar estos tratados es la única vía para romper un círculo vicioso de endeudamiento y asfixia financiera. “Un país debilitado económicamente, incapaz de producir nada, es un país indefenso. Cada vez que intentemos levantar la cabeza sin tener en cuenta esto, se aplican estos acuerdos y las cláusulas de endeudamiento. No hay lugar para medias tintas”, sentenció.
De la entrega de recursos a la precarización laboral
El referente socialista alertó que el mismo proceso de desmantelamiento que sufrió la siderurgia golpea hoy a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), lo que profundiza el atraso tecnológico, científico y estructural del país. Asimismo, criticó la pérdida de control sobre los recursos naturales y las vías logísticas clave.
En tal sentido, cuestionó la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul y la firma argentina Servimagnus por los próximos 25 años, señaló que el control de YPF se encuentra condicionado por la jurisdicción de Nueva York y que los hidrocarburos locales se comercializan bajo una lógica netamente exportadora: "Se nos vende como si fuéramos extranjeros lo que es nuestro, el gas y el petróleo".
"Los argentinos lo único que sabemos hacer aparentemente es agarrar una moto y repartir empanadas y milanesas. Evidentemente la octava geografía del mundo no se va a poder manejar nada más que con eso. No tenemos sistema ferroviario, teníamos un sistema de rutas y tampoco lo tenemos", lamentó.
Finalmente, Aceto advirtió sobre el destino socioeconómico que le depara al país si no se modifica el rumbo actual, rechazando los eufemismos que proponen los mercados internacionales.
"No se puede, en un país del tamaño de la Argentina, entrar en un proceso de empobrecimiento a tal escala. Algunos hablan de peruanización, pero en realidad estamos camino hacia una africanización de nuestra economía", graficó.
"Hoy se habla del Mar Argentino como un 'bien común global'. En realidad se está configurando un Estado fallido que está bajo un paraguas de soberanía que no deja de ser una farsa evidente, porque al país no lo estamos manejando nosotros. Entender esto es fundamental para saber qué camino tomar y cuáles son las verdaderas propuestas para salir de la trampa impuesta en los Acuerdos de Madrid", concluyó.












