Las llamadas “entradera” a adultos mayores cada vez son más. Esta vez, ocurrió en Don Bosco y Chacabuco.
“Cerca de las 8 hubo un llamado en la puerta de calle de una persona que preguntaba por una casa que se alquilaba. Mi papá explicó que no era su vivienda y al rato cuando salió al patio encontró varias personas que ingresaron”, relató Adolfo, hijo de la víctima a Cazador de Noticias.
Según calcula, el robo duró más de media hora. “Mi papá dice que eran cuatro chicos de un promedio de 20 años. Dieron vuelta toda la casa y no sabemos qué buscaban, más allá de dinero”, contó y agregó de modo irónico: “Incluso se pusieron a comer comida de la heladera, se ve que tenían hambre”.
Los delincuentes actuaron con tranquilidad, ya que habían atado y amordazado al jubilado. “Salvo alguna cachetada no tiene ningún golpe importante pero sí una crisis grande, más con un hombre de 90 años”, detalló Adolfo.
“Lograron llevarse el poco dinero de un jubilado y justo saltó uno de los sistemas de alarma de la casa que no tuvieron en cuenta. Uno de los vecinos se cruzó a ver qué pasaba y dio llamado a la Policía. Justo en ese momento, los delincuentes huyeron por los techos”.
Adolfo sorprende con la cifra, porque cuenta que su padre fue víctima de este hecho tres veces en 1 año. “Es el segundo en una semana. Imagínese con qué tranquilidad puedo vivir yo pensando que mi papá está solo”, se lamentó.
Lo curioso del caso fue la marca que había en la pared blanca de la vivienda. Cuatro letras pintadas de color negro, a forma de graffiti hacen desconfiar a Adolfo: “No se si es casualidad o es una marca. Se que pasan esas cosas, pero es llamativo que justo acá aparezca y lo roben a mi papá tan seguido”.











