Después de 32 años, el tradicional local de Juan B. Justo y Dorrego bajó las persianas. Juan Curuchet explicó que se debe a un “fin de ciclo” y no porque no se vendían bicicletas.
“Fin de ciclo”. Ese parece haber sido el motivo por el que cerró la bicicletería Curuchet de Juan B. Justo y Dorrego. “No hay nadie que siga el camino que iniciaron mis papás”, resaltó el exmedallista olímpico Juan Curuchet.
Después de 32 años de funcionamiento, el tradicional local cerró sus puertas la semana pasada. “No se cerró porque no se vendían bicicletas”, aclaró el exsenador provincial.
A la vez, explicó que sus hijos no podían continuar al frente porque se dedican a otros rubros y que junto a su hermano Gabriel, la segunda generación de ciclistas, pudieron encarar sus exitosas carreras en base a todo lo logrado en el mencionado comercio.











