Con más de 28.000 muertos o desaparecidos desde el inicio del conflicto, el primer ministro de Israel sigue insistiendo en que la guerra continuará hasta que todos los rehenes sean liberados y Hamás sea desmantelado.
Ataques israelíes en el centro de Gaza dejaron al menos 35 muertos el domingo, sumándose a los más de 28.000 muertos o desaparecidos durante los combates en el pequeño enclave.
Según las agencias de ayuda, más de 1,4 millones de gazatíes se han visto obligados a refugiarse en instalaciones de la ONU, pero muchos duermen al aire libre. Los continuos bombardeos y la intensa ofensiva terrestre por parte de Israel dificultan la prestación de ayuda humanitaria, y la cantidad de suministros está muy por debajo de las necesidades actuales.











