La Escuela Secundaria Nº 58, ubicada en el barrio El Martillo de Mar del Plata, vivió un acto profundamente emotivo que rindió homenaje a las víctimas del hundimiento del barco “Repunte”, ocurrido en junio de 2017. La ceremonia estuvo encabezada por Gabriela Sánchez, hermana del capitán del barco, y fue un momento cargado de emoción y recuerdo para toda la comunidad.
"Ha sido sumamente emocionante, fue un acto que superó lo que esperábamos. El acompañamiento, las palabras de cada una de las personas que han subido a hablar representan lo que pensamos y mucho más", expresó Gabriela Sánchez, visiblemente conmovida por el gesto de solidaridad y memoria.
Durante el acto, se oficializó la imposición del nombre “Tripulantes del Repunte” a la institución educativa, como un homenaje a las 13 víctimas de la tragedia marítima. Este reconocimiento, según los familiares de las víctimas, marcó un momento de reflexión y de cierre simbólico en el proceso de duelo. "Desde ese 17 de junio tan nefasto, hoy fue el día que más felices fuimos por recuperar el nombre de Tripulantes del Repunte. Hoy hacemos un paréntesis, hoy es festejo, es solidaridad y es memoria", señalaron.
El acto también destacó la importancia del homenaje en la comunidad educativa, que tiene una fuerte identidad vinculada al puerto de Mar del Plata. “Que esta escuela tenga ese nombre es muy emocionante", comentaron los familiares, resaltando el vínculo especial que une a los trabajadores portuarios y a los vecinos del barrio El Martillo. “En El Martillo, trabajadores del puerto, somos vecinos; que esta escuela tenga este nombre es muy fuerte, por el sentido de identidad”, agregaron.
No obstante, el homenaje también estuvo marcado por el dolor y la lucha por justicia. "Fue un golpe durísimo saber que la Justicia argentina nos dio la espalda. Nos dejaron sin la posibilidad de saber lo que pasó", expresaron los familiares, quienes lamentaron la falta de respuestas en torno a las causas de la tragedia y la ausencia de avances judiciales.
El acto, que unió a la comunidad educativa, familiares y vecinos, sirvió como un recordatorio de la importancia de la memoria colectiva y del compromiso con la justicia y la solidaridad.










