El secretario general de la Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza y Servicios de los Casinos Provinciales (AMS), Roberto "Chucho" Páez, en diálogo con Cazador de Noticias, abordó la difícil situación que atraviesan los trabajadores del sector. En sus declaraciones, el dirigente sindical destacó la crisis económica que afecta a las salas de entretenimiento del Instituto Provincial de Loterías y Casinos, agravada por la fuerte competencia del juego virtual, una modalidad que ha ganado terreno en la provincia de Buenos Aires.
Páez explicó que los trabajadores del sector están atravesando momentos de incertidumbre, especialmente debido a la finalización de una conciliación obligatoria sin acuerdos concretos. “Este 1º de mayo nos encuentra en una situación de debate, tratando de discutir por qué estamos como estamos. Nuestra actividad no atraviesa el mejor momento, y la crisis también impacta fuertemente en las salas de juego del Instituto Provincial de Loterías y Casinos”, expresó el secretario general.
Uno de los puntos más preocupantes para los trabajadores es el auge del juego virtual. Según Páez, esta modalidad de juego, que está creciendo en toda la provincia, representa una amenaza directa a los empleos en los casinos provinciales. “La competencia es muy fuerte, y nos está haciendo mucho daño, ya que muchos de nuestros ingresos dependen de un porcentaje sobre la explotación de las máquinas tragamonedas en los casinos. El juego virtual está drenando recursos que antes formaban parte de nuestra actividad”, señaló.
En este contexto, el dirigente sindical remarcó que la lucha que se avecina será la de conseguir una participación en los ingresos generados por los juegos virtuales. “Será nuestra lucha del futuro. Así como en los años ’90 tuvimos que pelear contra la privatización y más tarde luchamos para obtener un porcentaje sobre las tragamonedas, ahora debemos luchar por una parte de lo que genera el juego virtual”, expresó Páez, quien subrayó la importancia de este reclamo ante lo que considera una competencia desleal que afecta directamente los ingresos de los trabajadores.
A pesar de las dificultades, Páez se mostró optimista respecto al futuro. “A pesar de los tiempos complicados y difíciles, seguimos mirando hacia adelante. Los trabajadores debemos asumir el compromiso de que esta tragedia nacional que vivimos desde 2023 tiene fecha de vencimiento: el 10 de diciembre de 2027”, afirmó con firmeza. En este sentido, hizo un llamado a la movilización para garantizar un cambio en el gobierno de cara a esa fecha, con la esperanza de que un gobierno popular sea el encargado de restaurar la dignidad del pueblo y, especialmente, de los trabajadores y trabajadoras del país.










