Lo que debía ser una fiesta popular por la clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 terminó en graves disturbios a pocas cuadras del epicentro de los festejos
El foco del conflicto se desató en la calle San Luis, entre 25 de Mayo y 9 de Julio. En esa zona adyacente al monumento a General San Martín —donde miles de marplatenses se concentraban para festejar el pase de ronda de la Scaloneta—, un sector de los manifestantes comenzó a agredir de forma directa al personal policial afectado al operativo de seguridad.
La respuesta de las fuerzas de seguridad no tardó en llegar, dando inicio a un feroz enfrentamiento, mientras los agresores multiplicaban las pedradas y los botellazos, los uniformados intentaron disuadir la avanzada mediante el disparo de balas de goma. Lejos de calmar los ánimos, la tensión fue en aumento a medida que más personas se sumaban a las escaramuzas sobre la calle San Luis.
La violencia se prolongó por varios minutos en las inmediaciones de la Escuela Primaria Nº 1 y la Escuela Técnica Nº 2. En un momento de máxima tensión, los agentes lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud, pero uno de los revoltosos pateó el artefacto de regreso, manteniendo el escenario de hostilidad y los insultos cruzados.
El peligro se extendió también a los bienes de terceros. Varios vehículos que se encontraban estacionados sobre la calle 9 de Julio, así como otros automovilistas que circulaban ocasionalmente por el lugar, quedaron atrapados en la línea de fuego de los proyectiles y los impactos de las postas de goma.
De acuerdo con la información suministrada por fuentes oficiales una vez controlada la situación, el saldo de los desmanes arrojó un joven aprehendido por una infracción contravencional.












