En medio de las tensiones entre Argentina y Reino Unido por la soberanía de las islas, el presidente brasileño Lula Da Silva se mostró en una recorrida de campaña por Río de Janeiro con una remera que dice "Las Malvinas son Argentinas".
A dos días de las elecciones en Brasil, el fundador del Partido de los Trabajadores (PT) participaba de una caravana por Río de Janeiro subido a una camioneta rodeado por miles de sus seguidores. Entre una de las tantas prendas y objetos que le arrojaron, un simpatizante le tiró una remera negra con letras en blanco: "Las Malvinas son Argentinas".
Al ver el detalle de la remera, Lula sonrió y la abrió de par en par y la mostró durante varios minutos. Se trata de la misma consigna y tipografía que la bandera que los jugadores de la Selección Argentina desplegaron tras ganarle a Inglaterra por 2 a 1 en el Mundial.
El gesto de Lula se da en un contexto de constantes cruces entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas. Mientras el Gobierno de Javier Milei insiste en sus reclamos contra la explotación de recursos en el archipiélago, el Reino Unido rechaza todos los planteos presentados y ratifica que son "territorios británicos" de ultramar.
La disputa por soberanía
Desde que Milei emitió la cadena nacional en el que exhibió su giro discursisvo y anunció sanciones a empresas británicas en la zona, la Casa Rosada busca herramientas para frenar proyectos petroleros. Uno de ellos es el de Sea Lion, con el que los británicos quieren extraer más de 500 millones de barriles de petróleo a unos 200 kilómetros al norte de las islas.
Esta semana, Argentina avanzó en elevar un recurso de arbitraje internacional, pero el Reino Unido rechazó su pedido y alertó que comienza a ponerse en riesgo la relación bilateral entre ambos.
"Tal comportamiento genera dudas sobre la fiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido. Seguiremos apoyando incondicionalmente al Gobierno de las Islas Malvinas y a sus habitantes", señalaron los ingleses en un comunicado.
La posición de EE.UU
En paralelo, y a diferncia de la clara postura de Lula, Estados Unidos dio a conocer recientemente cuál es su posición ante el aumento de la tensión diplomática.
"Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos", dijo el embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas (ONU), Mike Waltz, en diálogo con el medio británico GB News.
Según explicó el funcionario estadounidense, esta posición se da porque Argentina "es un gran amigo" de la Casa Blanca y porque también "existe una relación especial" con Reino Unido.
Pese a esto, Waltz sostuvo que será el presidente Donald Trump quien determine cómo actuar ante un eventual nuevo conflicto por la soberanía del archipiélago, ocupado por los ingleses desde 1833. "En lo que respecta a cualquier otro tipo de apoyo, se lo dejo a la Casa Blanca y al Presidente", afirmó.











