El Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de Mar del Plata presentó una iniciativa para que el actual Skatepark Mar del Plata, ubicado en Playa Bristol, sea bautizado con el nombre de Ricardo Mario Gurrieri, veterano de guerra, caído en Malvinas a los 19 años y reconocido además como uno de los primeros referentes del skate en la ciudad.
La propuesta busca que el espacio situado sobre la avenida Patricio Peralta Ramos, entre las terminaciones de Rivadavia y San Martín, pase a denominarse “Skatepark V.G. Héroe de Malvinas Ricardo Mario Gurrieri”.
El pedido apunta a vincular dos aspectos de la historia del joven marplatense: su participación en la Guerra de Malvinas y su temprano vínculo con el skate, una disciplina que comenzó a ganar protagonismo en la ciudad durante los últimos años de la década del 70 y principios de los 80.
La historia de Ricardo Gurrieri
Gurrieri nació en Junín, provincia de Buenos Aires, el 23 de julio de 1963. Era hijo de José Gurrieri y Norma Mabel Prada y el menor de tres hermanos. Durante su infancia cursó parte de la escuela primaria en la Escuela N° 1 de Junín y, luego de trasladarse junto a su familia a Mar del Plata, completó sus estudios en la Escuela N° 20. Posteriormente asistió a la EDEM N° 5 Nicolás Avellaneda.
En 1981 fue sorteado para realizar el Servicio Militar Obligatorio. Al año siguiente, el 8 de marzo, recibió la convocatoria para incorporarse al GADA 601 de Mar del Plata, donde integró posteriormente la Batería B, segunda sección.
Con el inicio del conflicto bélico, la Agrupación de Artillería comenzó su desplazamiento hacia el sur argentino. Las tropas fueron destinadas a distintos puntos estratégicos, entre ellos Puerto San Julián, Comodoro Rivadavia y Río Gallegos. Finalmente, parte de la unidad fue trasladada a las Islas Malvinas entre el 12 y el 24 de abril de 1982.
El 25 de mayo, alrededor de las 12.45, Gurrieri murió mientras se dirigía a recibir su ración en las inmediaciones de la pista del aeropuerto de Puerto Argentino. Una esquirla provocada por la explosión de una bomba de 500 libras, arrojada por un avión británico y que había quedado sin detonar hasta ese momento, terminó con su vida. Tenía 19 años.
Uno de los primeros skaters de Mar del Plata
La iniciativa del Centro de Ex Soldados Combatientes también busca recuperar una faceta menos conocida de Gurrieri: su protagonismo en los comienzos del skate marplatense.
Durante aquellos años, la ciudad contaba con dos lugares de referencia para quienes practicaban la disciplina: el Skatepark Mar del Plata, ubicado en Independencia al 2200, y el Skatepark Oasis, en la esquina de Independencia y Larrea.
Según la presentación realizada por los excombatientes, Gurrieri fue uno de los jóvenes que impulsaron aquella primera generación de skaters locales. Era reconocido por su estilo, su audacia sobre la tabla y sus condiciones técnicas, características que lo llevaron a destacarse en distintas competencias.
Entre los torneos en los que participó se encuentran el de Pompeya, desarrollado en el colegio ubicado en Maipú y Funes, y el Gran Premio Apertura, realizado en el Skatepark Mar del Plata. En esas competencias obtuvo reconocimientos y compartió podios con otros referentes de aquella incipiente escena.
Quienes lo conocieron también lo recuerdan por su carácter amistoso y por los vínculos que construyó dentro de la comunidad skater.
Un homenaje que busca unir dos partes de su historia
La propuesta presentada por el Centro de Ex Soldados Combatientes plantea que el nombre de Gurrieri quede ligado al espacio donde se desarrolla una actividad que formó parte de su juventud.
De esta manera, el homenaje busca mantener presente su historia como combatiente de Malvinas y, al mismo tiempo, recuperar su aporte a una de las expresiones deportivas y culturales que comenzaban a consolidarse en Mar del Plata durante aquellos años.
Para la institución impulsora de la iniciativa, denominar al skatepark con su nombre permitiría mantener viva la memoria de Gurrieri entre las nuevas generaciones y reconocer una trayectoria que, antes de la guerra, también había quedado vinculada a la historia del skate de la ciudad.











