El bono extraordinario de $70.000 para jubilados y pensionados continuará sin aumentos durante 2027, según lo previsto en el proyecto de Presupuesto nacional. De esta manera, el refuerzo acumulará 32 meses consecutivos congelado, mientras la inflación reduce su capacidad de compra.
De acuerdo con estimaciones difundidas a fines de octubre de 2026, el adicional perdió cerca del 70% de su valor real desde su implementación, en marzo de 2024.
Para recuperar el poder adquisitivo que tenía entonces, el bono debería alcanzar actualmente los $231.253, es decir, $161.253 más que el monto vigente.
El congelamiento también redujo su peso sobre los ingresos previsionales. En marzo de 2024 representaba el 52% de una jubilación mínima, mientras que en noviembre de 2026 equivale apenas al 15,8%.
Con el refuerzo incluido, quienes perciben el haber mínimo cobrarán $514.158,46 brutos en noviembre.
El proyecto de Presupuesto contempla destinar $3,9 billones al pago de bonos previsionales durante 2027, aunque la continuidad del beneficio deberá formalizarse mediante la normativa correspondiente.
El asesor previsional Fernando Viera advirtió que la intención oficial sería permitir que el adicional pierda valor progresivamente por efecto de la inflación hasta desaparecer.
Si se mantienen las condiciones actuales, el beneficio alcanzaría a jubilados que cobran la mínima, titulares de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y beneficiarios de Pensiones No Contributivas (PNC), además de posibles refuerzos proporcionales para quienes superen el haber mínimo y cumplan los requisitos establecidos.











