La imagen del presidente Javier Milei mostró una nueva mejora durante octubre y alcanzó su tercer mes consecutivo de crecimiento, de acuerdo con una encuesta realizada por la consultora Zentrix.
El relevamiento indica que el 36,2% de los argentinos aprueba su gestión, mientras que el 55,5% expresa su desaprobación y un 8% mantiene una postura neutral.
De esta manera, el mandatario consiguió su mejor registro desde marzo, luego de varios meses en los que el respaldo se había mantenido entre el 31% y el 33%.
Desde julio, la aprobación aumentó casi cinco puntos, aunque el rechazo continúa siendo considerablemente superior.
En cuanto al escenario electoral de 2027, el 34,9% manifestó que votaría o podría votar nuevamente al Presidente, mientras que el 59,2% aseguró que nunca lo elegiría.
El estudio también reveló diferencias importantes según la edad: Milei conserva mayor respaldo entre los menores de 40 años, mientras que pierde apoyo entre los adultos y jubilados.
Las diferencias también se reflejan en los niveles socioeconómicos. En la clase media existe prácticamente un empate entre opiniones positivas y negativas, pero en los sectores de menores ingresos predomina ampliamente el rechazo.
Por género, los varones muestran una mayor valoración positiva del mandatario que las mujeres, entre quienes se registra un nivel de desaprobación más elevado.
Otro dato relevante del informe está relacionado con las principales preocupaciones de la población, donde los problemas económicos ocupan los primeros lugares.
La incertidumbre económica, la pérdida del poder adquisitivo y la falta de empleo aparecen entre las cuestiones que más inquietan a los encuestados.
En cambio, la inflación perdió protagonismo y quedó relegada frente a otras dificultades vinculadas con la economía familiar.
El relevamiento evidencia que, pese a la recuperación de la imagen presidencial, todavía existe un amplio sector de la sociedad disconforme con el rumbo del Gobierno.
Así, el desafío para la administración libertaria será trasladar la mejora de sus indicadores de aprobación a una recuperación concreta de los ingresos, el empleo y la capacidad de consumo de los argentinos.











