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La cadena de responsabilidad política

Por Jorge Núñez

Poeta y periodista. Ex Coordinador del Consejo Municipal de Cultura de Gral. Pueyrredon

¿Dónde termina la burocracia estatal y dónde empieza la complicidad penal? El reciente siniestro vial protagonizado por un colectivo de transporte público que atropelló a un grupo de personas en la parada de la costa donde está el skatepark, y que dejó una víctima fatal y varios heridos de gravedad, no puede ser catalogado como un simple accidente, ni como una fatalidad del destino. Cuando la unidad que causa la tragedia es un vehículo obsoleto que circulaba gracias a una prórroga excepcional firmada de puño y letra por el intendente Agustín Neme, el hecho se transforma de inmediato en un acontecimiento político y judicial.

La firma de un funcionario público en un documento oficial no es un trámite administrativo desprovisto de consecuencias; es el acto soberano mediante el cual el Estado garantiza que una actividad es segura para la ciudadanía. Prorrogar el permiso de circulación de un transporte que no cumple con los estándares establecidos, sin la debida y rigurosa inspección técnica, implica la asunción consciente de un riesgo. En la gestión pública, omitir el control es una forma de acción. Por eso, ante una tragedia previsible y, por ende, evitable, la respuesta oficial no puede ser el deslindamiento de responsabilidades hacia los eslabones más débiles de la cadena de mandos.

Esto se suma a otras tristes acontecimientos con personas en situación de calle, con un recuperador en el predio de disposición final de residuos, y con recurrentes “accidentes de tránsito” en distintas calles de Mar del Plata y Batán.

La historia institucional argentina ha dejado una doctrina clara y dolorosa respecto a la responsabilidad de los gobernantes: la premisa de que "no podían no saber lo que pasaba" bajo sus órbitas de control. Cuando las estructuras estatales fallan de manera sistémica y el resultado son vidas truncadas, la justificación del desconocimiento se desmorona por su propio peso.

El antecedente de la Tragedia de Cromañón en 2004 sentó un precedente insoslayable en el plano de la responsabilidad política. En aquel entonces, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires determinó la destitución del Jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, no porque él hubiera encendido las bengalas, sino por el “mal desempeño” en su deber de control del espacio público. La cabeza del Ejecutivo es responsable del funcionamiento global del Estado que conduce.

Años más tarde, la Tragedia de Once en 2012 llevó este principio al terreno de la justicia penal. Las condenas de prisión efectiva que alcanzaron a exsecretarios de Transporte e incluso a un exministro de la Nación no se fundaron en una autoría material del choque ferroviario, sino en la acreditación judicial de que los funcionarios contaban con las alertas del deterioro del sistema. El tribunal determinó que la negligencia en la administración de los recursos y el otorgamiento de concesiones sin control real constituyen delitos penales cuando derivan en estrágos.

Salvando las distancias de escala, el mecanismo causal en el plano local es idéntico. Un municipio tiene la obligación primaria de velar por la seguridad vial y el estado de los servicios públicos que concesiona. Argumentar que un intendente desconoce el estado real de la flota que autoriza a circular mediante excepciones es, en el mejor de los casos, admitir una preocupante desidia en la gestión; en el peor, es una confesión de negligencia.

Gobernar no se reduce al acto de cortar cintas o anunciar obras; gobernar es, fundamentalmente, administrar el riesgo y proteger la vida de los administrados. Cuando un funcionario estampa su firma en una prórroga, se vuelve garante de lo que ese vehículo haga en la vía pública. La Justicia local tiene ahora la oportunidad histórica de demostrar que las firmas en los escritorios oficiales tienen un costo, y que la doctrina del “no podía no saber” es aplicable tanto en los grandes despachos nacionales como en los sillones municipales.

Aclaración: La opinión vertida en este espacio no siempre coincide con el pensamiento de la Dirección General.

Efemérides - 28 de Junio
1966Es derrocado por un golpe militar el presidente Arturo Humberto Illia
Día de San Irineo
Día Internacional del Orgullo LGBT
Día Mundial de la Fenilcetonuria(enfermedad infantil, metabólica y progresiva)
1669Luis XIV establece la Opera de París
1808José de San Martín alcanza el grado de capitán luchando contra las tropas invasoras de Napoleón, en España
1865Nace Juan B. Justo, cirujano, escritor y periodista, fundador del Partido Socialista y del diario “La Vanguardia”
1888Nace la actriz, Lola Membrives(f 31 de octubre de 1969)
1892Fundación de la Suc. Mar del Plata del Banco de la Nación Argentina
1896Se funda el Partido Socialista
1913Fundación de la Liga Marplatense de Fútbol
1941Fundación del Centro Médico de Mar del Plata
1960El gobierno cubano incauta la refinería de petroleo estadounidense Texaco
1963Ve la luz la novela de Julio Cortázar, Rayuela
1968Nace Elmer Figueroa, “Chayanne”
1980Fundación de la Asoc. de Genética Humana
1990Creación de la Academia Nacional del Tango
1997Mike Tyson es descalificado luego de mutilar la oreja de su contrincante, el campeón de los pesos pesados, Evander Holyfield
2006Muere el cineasta, Fabián Bielinsky
2010Por decisión de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se crea el Ministerio de Turismo
2018Muere el periodista y poeta, Esteban Peicovich
2021Víctima del Covid, falleció el ex campeón mundial de boxeo Sergio Víctor Palma