A pesar del complejo escenario económico, la industria panadera de Mar del Plata logra sostener su actividad y mantener los puestos de trabajo. Así lo afirmó Carlos Monzón, presidente del Centro de Industriales Panaderos de Mar del Plata, quien buscó llevar tranquilidad y diferenciar la realidad local de los alarmantes reportes de cierres masivos que se replican en otros puntos del país.
En diálogo con el programa radial Gambini en la Red, el dirigente empresarial fue categórico al describir la situación del sector en la ciudad: "Si bien no estamos exentos de la crisis, tampoco estamos tan al límite como se ve en otros lugares donde se habla de cierre de panaderías de forma muy grave. De hecho, en Mar del Plata no ha cerrado ninguna panadería".
Consumo en baja, pero empleo sostenido
Monzón reconoció que la actividad comercial ha experimentado una merma en los niveles de venta, pero destacó que el esfuerzo de los propietarios está volcado a proteger las fuentes de trabajo.
Para respaldar sus declaraciones, el titular de la entidad empresaria invitó a contrastar los datos con los referentes gremiales de la ciudad: José García (Sindicato de Pasteleros) y Matías Coronel (Sindicato de Panaderos). "Ellos pueden confirmar que se continúa trabajando normalmente y que no registran reclamos de trabajadores por cierres de locales de elaboración", argumentó.
Por último, Monzón aclaró que cualquier persiana baja que se pueda observar en los barrios no corresponde a panaderías tradicionales, sino a comercios de reventa sin producción propia. Según explicó, estos puntos de distribución —muchos de los cuales abren únicamente para aprovechar la temporada de verano o el movimiento de Semana Santa— suelen cesar sus actividades con la llegada del invierno, una dinámica habitual que no refleja la salud de los establecimientos productores de la ciudad.












