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Viernes - 30 de Octubre de 2026 17:32
El riesgo país alcanza un nuevo máximo en el año y queda al borde de los 800 puntos

El riesgo país se mantiene en un sendero alcista, dado el mal clima financiero internacional y la coyuntura de la economía local, por lo que sube más de 6% en la jornada y se posiciona al borde de los 800 puntos.

En particular, el indicador que elabora el JP Morgan alcanza los 790 puntos básicos, un aumento de 49 unidades frente a la última rueda o el equivalente a 6,6% diario.

Este número se posiciona como el valor más alto desde mediados de octubre de 2025, previo a las elecciones legislativas de medio término. Así, en octubre subió un 30,1% y en el acumulado del año, 38,4%.

El alza se produce en un contexto en el que se desplomaron las acciones del mercado estadounidense, con el caso de Intel como uno de los más destacados y una merma superior al 30%.

A su vez, el precio del petróleo se mantiene al alza, con nuevos máximos: alcanza los US$103 por barril para el WTI y los US$112 por barril para el Brent.

En tanto, los ADRs en Wall Street se acoplan al mal clima financiero y las caídas superan el 6% y quedan al borde del 7%, como es el caso de Edenor. A ese papel le siguen Transportadora Gas del Sur (-6,1%) y Central Puerto (-5,3%).

En el plano local, el Merval retrocede 2,8% y las acciones de la Bolsa porteña operan con pérdidas en todos sus papeles. La mayor caída la registra Transportadora Gas del Sur (-6,4%).

Octubre terminó con una fuerte corrección de los activos argentinos, después de que el efecto favorable que había generado el resultado electoral en Brasil se revirtiera y las condiciones financieras internacionales volvieran a presionar sobre los mercados emergentes.

Ante este contexto, los ADRs argentinos llegaron a desplomarse hasta 25% durante el mes, mientras el MSCI Merval cayó 6% en pesos y 7,8% en dólares.

En la deuda, el deterioro fue todavía más marcado y el riesgo país saltó 180 puntos, 30%, hasta los 787 puntos básicos, su mayor suba mensual en más de un año, desde la antesala de las elecciones legislativas de 2025.

Por otro, las tasas internacionales se mantuvieron elevadas en un contexto de mayor incertidumbre sobre la inflación y la política monetaria estadounidense, mientras la escalada del conflicto en Medio Oriente llevó al petróleo a niveles altos y agregó presión sobre las condiciones financieras globales.

A esto se sumaron las dudas sobre las valuaciones de las acciones tecnológicas y el retorno de las inversiones en inteligencia artificial, que profundizaron la aversión al riesgo.

El impacto externo encontró además un mercado argentino que ya llegaba con sus propios factores de vulnerabilidad.

La actividad económica volvió a mostrar señales de debilidad, mientras los inversores comenzaron a concentrarse cada vez más en la capacidad del Gobierno para sostener el programa financiero y acumular reservas durante 2027.

Por ello, el deterioro de los activos no respondió solamente al escenario internacional, sino también a una mayor exigencia sobre los fundamentos locales y las perspectivas hacia el próximo año.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) le insistió al Gobierno en mantener el rumbo económico y, en particular, reforzar la compra de reservas internacionales para consolidar el programa económico.

(Agencia NA)